Juguemos con calidad

Todos tenemos claro que preferimos un producto de buena calidad frente a uno que no la tenga. Y parece que todos damos por hecho, que comprar un juguete de buena calidad nos va a salir más caro. En este artículo, vamos a explicar cuánto de verdad tiene esto.

Hablaremos primero brevemente del concepto de calidad. La calidad es un concepto muy amplio y ampliamente prostituído en marqueting. Pero cuando nos hablan de de un producto de buena o mala calidad, a todos nos viene más o menos una idea similiar de las características, o más bien, de lo que nos debe hacer sentir.

No vamos a entrar en definiciones de calidad. Para lo que nos ocupa, y en el sentido que hoy le queremos dar, lo vamos a dejar en que la calidad, es una variable que depende directamente del valor. Sí, no nos hemos equivocado de concepto, hablamos del valor real, no del precio. Y ahora veremos porqué.

Precio vs Valor

Hasta la etapa de comercialización de un un producto, son necesarios varios pasos previos como el diseño y fabricación, y varios pasos posteriores, como la gestión del residuo y el reciclaje. Estos segundos, aunque tradicionalmente no se tenían en cuenta a la hora de calcular el coste, es muy necesario tenerlos en cuenta, ya que suman o restan valor al producto.

Cuando un consumidor se encuentra en situación de adquirir un producto, pocas veces es consciente de todas las etapas por las que ese producto debe pasar. Cuando decidimos si un artículo es caro o barato, sólo tenemos en cuenta su precio, no su coste real. Y tendemos a dar valor sólo a lo que vemos, sin tener en cuenta todo lo que hay detrás y todo lo que hay, tras la vida útil del producto.

Juguetes seguros. Nuestra responsabilidad como padres.

Me vais a perdonar el tono algo más exaltado en este punto, ya que me toca de cerca. Nadie quiere que su hijo se asfixie con una rueda de un coche de juguete, o se intoxique con el plástico de su muñeco preferido. Y somos nosotros los responsables. Cada año se retiran toneladas de juguetes que llegan a nuestras fronteras, se cuelan en nuestras tiendas y ponen en riesgo la salud de nuestros niños. Podemos echarle la culpa a la falta de control de los organismos responsables o a la falta de ética de las tiendas que venden esos juguetes peligrosos. Pero no nos equivoquemos. La responsabilidad es nuestra, y la criatura que debemos proteger, también lo es.

En Europa, tenemos la norma EN 71. Que es la norma que regula los estándares de seguridad de los juguetes importados o fabricados en europa.

Creo que todos sabemos distinguir entre un juguete bueno, y un juguete excesivamente barato. Y por desgracia, que cuente con el marcado CE, no es ninguna garantía. No me malinterpretéis, las exigencias de norma están a la altura. El problema, es el marcado falso de los juguetes que hacen muchas empresas extranjeras. Empresas que sólo quieren ganar dinero colando producto de escasa calidad, sin responsabilidad, y a las que nuestros hijos les importan bien poco. No son ni tan siquiera empresas jugueteras, son sencillamente fábricas de plástico, que así te hacen un sonajero de bebé, como una pinza para la ropa.

Ahorrando recursos. La Economía circular.

Otro de los puntos cada vez mñas imortante a tener en cuenta a la hora de calcular el valor de un juguete o producto, es la responsabilidad de la marca con el medio ambiente. Y esto va desde el proceso de extracción o reutilización de recursos, la eficiencia energética de sus fábricas, o un buen servicio que luche contra la obsolescencia prematura.

Servicios como el de Piezas perdidas de Lego o Servicio de piezas sueltas de Playmobil, hacen gala de su compromiso con el medio ambiente.

El concepto de economía circular nace en los 80, y cada vez está más demandado. Existen incluso ayudas europeas a aquellas compañías que tengan una estrategia basada en este modelo. A grandes rasgos es un sistema que busca REDUCIR, para disminuir el impacto negativo en el planeta. En el siguiente video de acciona lo explican en dos minutos.

Entonces, ¿Porqué las marcas más conocidas suelen tener precios más altos?

Hay veces que achacamos su precio menos competitivo a lo que en España se conoce como “pagar la marca”. Señores, esto ya no es así. Ese concepto fue desapareciendo a medida que la globalización se hizo cada vez mayor. Hoy las empresas tienen que competir ferozmente y no hay margen para eso. Así que les aseguro, que en ese precio más elevado, en ningún momento estamos pagando “la marca” como tal.

Muchas veces nos preguntamos porqué los productos de las grandes marcas jugueteras, tienen un precio más alto que los famosos juguetes comunmente llamados “chinos”. Las grandes marcas jugueteras son las que realmente menos beneficios netos obtienen, ya que tienen una inversión constante en inventigación y diseño, una responsabilidad en la fabricación y son las más conscientes en la durabilidad y posterior gestión del residuo.

¿Merece la pena pagar más por un juguete mejor?

Como conclusión; la inversion en I+D, las condiciones laborales de sus miles de trabajadores, la responsabilidad con el planeta, el compromiso con el consumidor, son entre otras cosas, lo que dan valor a estas marcas. Éstas empresas son las que consiguen día a día que nuestros juguetes sean cada vez mejores, más educativos y más seguros. Sin duda, para mí, eso es sinónimo de calidad, y esos valores son lo que quiero trasmitir a mis hijos.

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